
Cubro mis ojos con el velo del olvido, borrando todo rastro de sonido, despojándome de mi falsa coraza, escondiéndome de cada sentido para abandonarme a la suerte de respirar la gloria.
Huyo de ti y de todos, huyo de mi exterior, de las mil mascaras, del ambiente espeso que me engulle segundo a segundo, escapo a la libertad de no estar y a la paz de no existir, busco el banquito del rincón mas olvidado de mi interior, para sentarme, platicar con las ideas y debatir con lo vivido, quiero reclamarle a los recuerdos y burlármele a los sueños.
Renuncio a todo, todo lo doy a cambio de ese rincón, pues podré al fin entender lo que es la felicidad.
Tan solo añoro el sabor empalagador de la verdadera dulzura, el tibio murmullo de mi voz, aquella que hace años no he escuchado y que hasta podría decir he olvidado.
Deseo verme a los ojos por primera vez, quiero tan solo por ves primera conocerme en la dicha enorme y única de la SOLEDAD
Huyo de ti y de todos, huyo de mi exterior, de las mil mascaras, del ambiente espeso que me engulle segundo a segundo, escapo a la libertad de no estar y a la paz de no existir, busco el banquito del rincón mas olvidado de mi interior, para sentarme, platicar con las ideas y debatir con lo vivido, quiero reclamarle a los recuerdos y burlármele a los sueños.
Renuncio a todo, todo lo doy a cambio de ese rincón, pues podré al fin entender lo que es la felicidad.
Tan solo añoro el sabor empalagador de la verdadera dulzura, el tibio murmullo de mi voz, aquella que hace años no he escuchado y que hasta podría decir he olvidado.
Deseo verme a los ojos por primera vez, quiero tan solo por ves primera conocerme en la dicha enorme y única de la SOLEDAD
No hay comentarios:
Publicar un comentario