
Soy el alma apasionada de un ser que no encuentra sosiego ni saciedad ante la mundana y corrompida mente de esta sociedad, solo soy el dolor eterno, la impaciencia absurda y la atormentada realidad, soy lo que alguna ves llamaron sentir.
No desprecio el don que me ha sido otorgado, mas cuéstame compartirlo, siendo pues difícil hallar alma semejante a la mía, que comprenda mi letra y conozca el sabor de la tinta con la que estas letras han sido plasmadas en el eco de una noche absurda, tras la disputa de mi pena por llamar la atención y la lucha de la razón por pasar eternamente desapercibida.
Capturo pues la indulgente sombra de esta noche que se ha clavado en la retina de mi melancolía, culmino mi pobre y poco satisfactoria tarea expulsando todo lo mío en este papel, para después recuperarlo en un a noche en la que mi abatido corazón busque rastros de lo que fui y aun seguiré siendo.
No desprecio el don que me ha sido otorgado, mas cuéstame compartirlo, siendo pues difícil hallar alma semejante a la mía, que comprenda mi letra y conozca el sabor de la tinta con la que estas letras han sido plasmadas en el eco de una noche absurda, tras la disputa de mi pena por llamar la atención y la lucha de la razón por pasar eternamente desapercibida.
Capturo pues la indulgente sombra de esta noche que se ha clavado en la retina de mi melancolía, culmino mi pobre y poco satisfactoria tarea expulsando todo lo mío en este papel, para después recuperarlo en un a noche en la que mi abatido corazón busque rastros de lo que fui y aun seguiré siendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario